El
pasado 5 de mayo, alrededor de las 10:30 horas, al menos tres hombres abrieron
fuego en las oficinas del PRI en Nezahualcóyotl. El móvil del ataque, de
acuerdo con el partido y autoridades locales, fue un asalto que derivó en la
muerte de tres policías, un empleado del Comité de Gestión y un civil.
En
esas oficinas, según vecinos, no sólo se da capacitación para trámites de
servicios, también reparten dinero en efectivo para quienes recluten personas
para el Tricolor, motivando así el atraco, publico el portal Sin Embargo.
Ese
hecho y las amenazas que recibió Andrés Manuel López Obrador en mantas
colocadas en dos municipios del Edomex, que vive un clima de inseguridad y
violencia, pueden llegar a inhibir el voto el próximo 4 de junio, han
considerado especialistas.
El
equipo del candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el
Estado de México, Alfredo del Mazo Maza, condenó la balacera que el viernes
cobró la vida de cinco personas en el exterior de un comité de gestión en
Nezahualcóyotl, la atribuyó a un probable asalto y reclamó su “derecho de
llevar a cabo procesos de capacitación o de proselitismo en paz”.
De
acuerdo con vecinos y locatarios de la zona, sin embargo, en el Comité de
Gestión Social priísta además de capacitar a los integrantes de su estructura
política y ayudar a vecinos a tramitar servicios, también se reparten pagos de
entre mil y hasta tres mil pesos para quienes trabajen reclutando personas para
el tricolor. Y eso, dijo un testigo de la violencia del pasado viernes, fue lo
que motivó el asalto.
“Estaba
la gente formada desde las ocho de la mañana; había como 30; les estaban
repartiendo la ayuda”, narró. “Luego salió uno gritando ‘la Policía’; llegó
otra patrulla de la calle 21, se bajó un policía y otro lo recibió a tiros en
la cara, a quemarropa”, agregó.
Consultado
con respecto a estos presuntos pagos, el Comité Directivo Estatal del PRI en el
Estado de México respondió que en las instalaciones donde ocurrió el ataque se
realizan actividades de capacitación.
Los
hechos se registraron alrededor de las 10:30 horas del pasado 5 de mayo en la
esquina de las calles Norte 1 y Poniente 21, en la Colonia La Perla, de Ciudad
Nezahualcóyotl, donde un grupo de al parecer tres personas abrió fuego y dejó
cinco víctimas mortales: tres policías municipales, un empleado del Comité de
Gestión y un civil.
De
acuerdo con la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, la línea de
investigación más fuerte hasta el momento es el intento de robo; delito en el
que se investiga la probable participación del civil fallecido.
El
crimen múltiple, a un mes de la elección para Gobernador en el Estado de
México, se suma a la colocación de dos mantas que, el pasado 29 de abril,
aparecieron en los municipios de Acolman y Chimalhuacán con amenazas para
Andrés Manuel López Obrador, aspirante presidencial del Movimiento de
Regeneración Nacional (Morena).
Hechos
que, en el clima de inseguridad y violencia que vive el Estado de México –que
además es el segundo en el país en impunidad– pueden llegar a inhibir el voto,
han considerado especialistas.
“Tampoco
habría que dejar de pensar que esto puede ser parte de una estrategia legal del
PRI para generar un ambiente de terror, de miedo, que haga que los ciudadanos el
día de la jornada electoral no participen y eso los ponga en ventaja”, dijo con
respecto a las mantas Osmar León Aquino, fundador de la organización México
Suma.
“El
clima de violencia e inseguridad que se vive en el Edomex se presta para
cualquier tropelía y tratar de verse impune”, agregó entonces el activista.
En
la colonia La Perla, sin embargo, el “secreto a voces”, como describieron los
vecinos a la entrega de recursos a militantes del partido tricolor, es la
explicación de un hecho que, consideraron, no tiene que ver con política sino
con mera delincuencia.
“Venían
por el dinero. Y claro que la gente que estaba adentro no va a reclamar algo
que dicen que no tenían”, comentó un vendedor que dijo trabajar desde hace años
en esta zona caracterizada por la actividad de pequeños comercios.
A
tres días de los hechos, en la banqueta de las oficinas cerradas del Comité de
Gestión Social, casi junto a la puerta y entre los restos de cordón amarillo
que protegió la escena del crimen, seguía una mancha de sangre con vasos y
veladoras. Enfrente, junto a un local de fotografía, otras dos cruces hechas
con cal sobre el pavimento y también acompañadas de veladoras marcaron el punto
en el que quedaron otras dos víctimas.
Una
cartulina colocada en un poste convocaba ayer a la misa por las cuatro personas
que habían sido hasta ayer identificadas: los agentes Onésimo Mendoza Romero,
Aldo Alejandro Flores Torres y Luz María Aldas Castro, además del empleado del
comité, Alfredo Téllez Muciño.
“Nosotros
los conocíamos; eran los policías del sector y ahora estamos sin vigilancia”,
comentó la persona entrevistada.
En
este municipio gobernado por el Partido de la Revolución Democrática, pocos
dijeron tener confianza en la política y, entre quienes expresaron
preferencias, éstas favorecieron al ex alcalde y candidato del Sol Azteca, Juan
Zepeda Hernández.
“Si
tenemos vergüenza, nadie debe votar por el PRI, porque el PRI y el PAN se han
acabado todo, Petróleos Mexicanos, la Comisión Federal de Electricidad”, opinó
un cliente en una tienda de productos naturales.
“Y
si Juan Zepeda, si quiere trabajar por el pueblo, debe cuidarse mucho”, agregó
el mismo hombre, de 73 años y que, por la tensión en la zona y como el resto de
los entrevistados, pidió no ser identificado.

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